Corrección punta nariz

La punta de la nariz es el elemento más difícil de manejar de toda la cirugía nasal, tanto por sus delicadas estructuras como por la gran habilidad que exige. Todo esto sin contar con su prolongado tiempo de cicatrización, que hace que los resultados definitivos sólo se puedan observar después de meses. Los resultados a largo plazo dependerán de la preservación de las estructuras de sostén de la punta nasal.

Las correcciones de la punta nasal se hacen sobre la altura, la anchura y la proyección. La altura y la anchura de la punta nasal están relacionadas con la altura y anchura de la cúpula alar y con el grado de apertura de la cúpula cartilaginosa. La proyección la determinan la longitud de la columela (crus intermedias y medialis), la espina nasal anterior y, en menor medida, del dorso cartilaginoso.

Debido al gran número de variaciones anatómicas de los cartílagos laterales inferiores y a las diferentes morfológicas de los tejidos blandos que pueden requerir su corrección, se han ideado muchas técnicas (resección, incisiones, suturas e injertos), cuyo conocimiento son recursos de gran utilidad para el cirujano plástico. No obstante, lo más importante es un diagnóstico preciso de las alteraciones y una adecuada elección de las técnicas para su corrección. Sin embargo, no menos importante es la valoración acertada de las relaciones entre la consistencia de las estructuras cartilaginosas y el grosor de la piel, pues de éstas va a depender la respuesta a dichos procedimientos.